Objetivo/s principal/es: La actividad tiene como finalidad principal que el alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) desarrolle la observación y comprensión del entorno meteorológico mediante la realización de pictogramas que representen fenómenos como arcoíris, heladas, lluvia, nieve, granizo y nubes. Estos pictogramas están diseñados específicamente para ser utilizados por niños con autismo, facilitando la comunicación visual y la comprensión de los fenómenos meteorológicos. Asimismo, la actividad busca potenciar la atención, la concentración y la secuenciación de pasos, estimular la autonomía y la iniciativa de los estudiantes, y fomentar la creatividad dentro de un marco guiado y estructurado. Finalmente, se pretende integrar esta actividad en el proyecto Meteoescuela, promoviendo la inclusión, la participación activa y la motivación de todos los estudiantes en la observación y representación del clima, asegurando que los resultados sean accesibles y comprensibles para los destinatarios con TEA.
Grupo o grupos de alumnado con el que se realiza la actividad: 1º y 2º FPBE Agrojardinería
Descripción de la actividad: La actividad se desarrolla a través de un proceso guiado en el que el alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) busca información sobre los diferentes fenómenos meteorológicos —como arcoíris, heladas, lluvia, nieve, granizo y nubes— utilizando fuentes de internet supervisadas por el docente. A partir de esta información, los estudiantes, siguiendo instrucciones paso a paso, completan una ficha estructurada en la que se registran las características principales de cada fenómeno, tales como su apariencia, condiciones de formación, efectos y curiosidades relevantes. Este enfoque combina la investigación guiada con el aprendizaje estructurado, favorece la comprensión de conceptos científicos básicos y permite a los alumnos organizar y sintetizar la información de manera visual y accesible. La actividad está diseñada para que los pictogramas resultantes sean comprensibles y útiles para los destinatarios del proyecto, niños con autismo, reforzando la comunicación visual y la comprensión del clima.
Metodologías activas utilizadas: La actividad combina ABP, investigación guiada, aprendizaje experiencial y cooperativo, junto con estrategias visuales y de apoyo constante, lo que la convierte en una metodología activa inclusiva y adaptada a las necesidades del alumnado con NEE y a los destinatarios con TEA.
→ Destacando el Aprendizaje Visual y Multisensorial
• El uso de pictogramas permite a los estudiantes representar información de forma visual, lo cual es especialmente efectivo para la comunicación con niños con autismo y para la comprensión de conceptos abstractos como fenómenos meteorológicos.
Relación de la actividad con el proyecto Meteoescuela del centro: La actividad se integra plenamente en el proyecto Meteoescuela del centro, ya que permite al alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) investigar y representar fenómenos meteorológicos —como arcoíris, heladas, lluvia, nieve, granizo y nubes— mediante fichas y pictogramas que serán utilizados como recursos educativos para niños con autismo. Esta relación refuerza la comprensión de los conceptos meteorológicos y su observación en el entorno, vinculando la teoría con la práctica de manera visual y accesible. Además, la actividad contribuye a los objetivos del proyecto al fomentar la participación activa, la observación del clima, la sistematización de datos y la comunicación de información meteorológica a distintos destinatarios, promoviendo la inclusión, la interdisciplinariedad y la sensibilización de la comunidad educativa sobre la meteorología.
Dificultades encontradas: Durante el desarrollo del proyecto se han identificado diversas dificultades derivadas tanto de las características del alumnado como de la naturaleza de la actividad. El grupo de estudiantes con necesidades educativas especiales (NEE) requiere explicaciones y recordatorios frecuentes, ya que tienden a olvidar las tareas asignadas y los pasos a seguir en menos de 24 horas. Esto ha implicado la necesidad de reforzar continuamente las instrucciones, supervisar el progreso individual y proporcionar apoyos individualizados para garantizar la correcta ejecución de las actividades. Asimismo, la búsqueda de información en internet y la síntesis de los datos para la elaboración de fichas y pictogramas demandan un acompañamiento constante y adaptaciones en el material, con el fin de hacerlo accesible y comprensible para todos. La coordinación de los tiempos de trabajo, la integración de la parte práctica y la producción de materiales visuales adecuados para los destinatarios —niños con autismo— también han requerido un esfuerzo adicional de planificación y supervisión por parte del equipo docente. Estas dificultades han condicionado en ocasiones el ritmo de trabajo previsto, requiriendo flexibilidad y ajustes en la programación para asegurar que todos los estudiantes participen activamente y se alcancen los objetivos del proyecto de manera inclusiva y efectiva.
Trabajo de preparación previa del docente: La docente responsable de la actividad realizó una planificación exhaustiva previa para garantizar la correcta ejecución del proyecto y su adaptación a las necesidades del alumnado con NEE. Esta preparación incluyó la selección y organización de información confiable sobre los fenómenos meteorológicos —arcoíris, heladas, lluvia, nieve, granizo y nubes—, así como la elaboración de fichas estructuradas y adaptadas que permitieran registrar las características de cada fenómeno de manera clara y accesible. Se preparó además una ficha modelo que sirviera de ejemplo para guiar a los estudiantes en la forma de organizar la información y facilitar la comprensión de los pasos a seguir. Para apoyar la investigación, se proporcionó a los alumnos una selección de enlaces a páginas web con pictogramas y otros recursos visuales, garantizando que pudieran consultar información fiable y variada para completar sus fichas. Asimismo, se diseñaron guías paso a paso y apoyos visuales que facilitaran la comprensión y el seguimiento de las tareas, incluyendo instrucciones simplificadas para la búsqueda de información en internet y la creación de pictogramas destinados a niños con autismo. Finalmente, se planificaron estrategias de acompañamiento individualizado, segmentación de tareas y supervisión constante durante la actividad práctica. La docente coordinó con el grupo de trabajo del centro la organización de tiempos, recursos y materiales, así como la planificación de la difusión de los resultados a la comunidad educativa, asegurando la inclusión, la accesibilidad y el cumplimiento de los objetivos del proyecto Meteoescuela.
Horas de trabajo del alumnado en el aula: 15. El desarrollo de esta actividad requiere un número elevado de horas de trabajo debido a la combinación de investigación, elaboración de fichas y creación de pictogramas adaptados para niños con autismo, así como la atención individualizada que precisa el alumnado con necesidades educativas especiales (NEE). Cada fase de la actividad —búsqueda guiada de información en internet, análisis y selección de datos, realización de fichas y creación de pictogramas— demanda un acompañamiento constante del docente para garantizar la comprensión, la correcta aplicación de los criterios y la participación efectiva de todos los estudiantes. Además, la organización del trabajo en parejas y la posterior integración de los distintos aportes en un producto final homogéneo requieren supervisión adicional, ajustes y refuerzo de instrucciones, lo que incrementa considerablemente el tiempo necesario para completar la actividad. La complejidad se ve aumentada por la necesidad de proporcionar apoyos individualizados, recordatorios frecuentes y adaptaciones de materiales, asegurando que todos los alumnos puedan alcanzar los objetivos previstos y que el trabajo final sea coherente, accesible y útil para los destinatarios del proyecto.
Dificultades encontradas para poder alcanzar el % de trabajo con el alumnado: Durante el desarrollo del proyecto, se identificaron diversas dificultades que afectaron la consecución del porcentaje previsto de trabajo con el alumnado. Debido a la necesidad de atención individualizada del grupo, los trabajos se realizaron en parejas, lo que planteó retos adicionales a la hora de coordinar y armonizar el trabajo conjunto. Cada estudiante presenta características y necesidades específicas que influyen en su ritmo de aprendizaje, comprensión de instrucciones y capacidad para seguir los criterios establecidos. Esto dificultó que las parejas lograran producir un trabajo uniforme y coherente al unir los aportes de todos los participantes, ya que cada alumno interpretaba de manera distinta los criterios de la actividad y requería apoyos diferenciados. Estas circunstancias obligaron a implementar supervisión constante, reforzamiento de instrucciones y apoyos individualizados, adaptando la planificación para asegurar que todos los estudiantes participaran activamente y se alcanzaran los objetivos del proyecto de manera inclusiva y efectiva.






