José Antonio Palomo (Dpto. de Lengua)
Hola, hello, hallo, bonjour.
Los seres vivos se caracterizan por la capacidad de comunicarse entre ellos utilizando diversos medios. Las plantas se comunican, los animales como las abejas, los elefantes o los delfines han creado sistemas de comunicación eficaces.
Los seres humanos, incluyendo los seres humanos inhumanos, se comunican con la mirada, con un perfume, con la ropa que visten, con el tacto en un apretón de manos o en una caricia … Pero han desarrollado extraordinariamente un sistema complejo para establecer contactos, para relacionarse: las lenguas. ¡Qué pena que sean tantas las lenguas del mundo que se utilicen para distinguir, discriminar o diferenciar y no para unir o para comprender a los otros!
En la Semana de las lenguas que hemos celebrado entre los días 20 y 24 de abril los departamentos lingüísticos del centro hemos realizado diversas actividades para concienciar en la necesidad de comunicarnos utilizando diversas lenguas y valorando que la aceptación de la diversidad nos une y no nos separa. De esta manera el alumnado ha participado en actividades diversas sobre las lenguas europeas, ha degustado comidas de diversos lugares o ha disfrutado comiendo y leyendo bombones literarios… Situar las lenguas en el espacio, conocer palabras intraducibles, reconocer falsos amigos (si eso es posible), pronunciar con nuestra lengua otras lenguas, mugir como un alemán (Wuuf!), cacarear como un pollo francés (cocoricó!) o hablarle a un ordenador para que nos entienda han provocado en el alumnado la curiosidad, que es la madre (o la madrastra) del conocimiento.
Ya solo queda seguir aprendiendo lenguas y creciendo como personas, porque cada lengua nos ofrece una versión sobre la variedad del ser humano y sobre el valor único e irrenunciable que nos convierte en personas semejantes. Las lenguas ayudan a comerse el mundo.
¡Buen apetito!





































